En todo el mundo las empresas han tenido que reinventarse para seguir a flote en medio de la pandemia Covid-19. Una de las primeras acciones que se llevaron a cabo para continuar con la actividad económica y que hoy sigue siendo muy importante, es trabajar desde casa.
¿Hacer home office impacta el medio ambiente? Este término en inglés cada día es más famoso, pero poco se habla de su relación con el entorno ecológico. Miles de personas dejaron de salir para quedarse horas laborales en casa, y este incremento de ocupación en proyectos habitacionales tiene sus consecuencias.
La problemática
Aunque se considera el teletrabajo como una estrategia inteligente porque aumenta la productividad y reduce costos, lo cierto es que también ha puesto una problemática sobre la mesa: el impacto en el tratamiento de desechos en zonas residenciales.
Estudios indican que el 74% de los profesionales esperan que el trabajo remoto se convierta en una posibilidad estándar y el 97% de los empleados no quiere volver a la oficina a tiempo completo. Ante esta realidad, debemos entender cómo afecta al medio ambiente en 4 puntos clave:
- Muchos proyectos habitacionales en Guatemala se encuentran fuera de la normativa ambiental debido al incremento de ocupación y la cantidad de desechos generados.
- Existe una creciente descarga de grasas y un incremento en el uso de químicos en los hogares.
- Muchos proyectos de vivienda no tratan las aguas residuales regularmente o presentan problemas operacionales graves.
- La mala gestión de las aguas residuales tiene un impacto negativo directo en la salud de las personas y en el estado del ecosistema local.
El impacto en números
Pongamos números a este problema con un caso real: Un proyecto habitacional en Guatemala con 240 apartamentos reportaba un tiempo promedio de ocupación de 8 a 10 horas al día. Con el teletrabajo, los habitantes pasaron a 24 horas de ocupación diaria.
Esto significa que personas que antes almorzaban fuera y usaban servicios en sus oficinas, ahora descargan todas sus aguas residuales en el complejo habitacional. La cantidad de agua a tratar es prácticamente el doble, lo que genera malos olores, taponamientos, elevados niveles de contaminación y mayores gastos en mantenimiento.
La solución
El trabajar desde casa representa ventajas económicas y de felicidad laboral, pero para ayudar al medio ambiente, la solución es optimizar el tratamiento de las aguas residuales en los proyectos habitacionales.
Mejorar la operación de plantas de tratamiento, pozos o fosas sépticas es vital para cumplir con las normas. En Bioproyectos ofrecemos el recurso más efectivo para esto: Biobac OD, un digestor de materia orgánica que, combinado con asesoría técnica, asegura un funcionamiento óptimo de los sistemas de tratamiento.
Y tú, ¿sabes qué hacen en tu condominio o edificio para tratar las aguas residuales y si está siendo efectivo?





